Bombas Termobáricas , ¿España dispone de este artefacto letal ?

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Bombas Termobáricas , ¿España dispone de este artefacto letal ?

abril 24, 2019 Blog Militar 0
BOMBA

En en año 1983, España desarrollo un programa de investigación militar en el que colaboraron el Ministerio de Defensa con la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) , la empresa privada Explosivos Alaveses (EXPAL) y la empresa privada Explosivos Río Tinto(ERT), con la finalidad de desarrollar la BEAC (bomba explosiva de aire-combustible)

En 1990 el Ministro de Defensa, Narcís Serra no descartó que España pudiera poseer una BEAC. Según fuentes periodísticas de esos años los prototipos desarrollados habrían sido probados en el desierto de Atacama en Chile y actualmente el Ejercito del Aire contaría con algunas unidades de BEAC. Sin embargo, no hay confirmación ni desmentido oficial al respeto.

En Octubre del 2006, se realizo una entrevista a León Garzón, catedrático emérito de la Energía nuclear de la Universidad de Oviedo, en la que se le preguntaba, si España necesitaba Bombas Nucleares, el catedrático afirmaba:

“Tenemos una bomba similar en potencia a las nucleares. Funciona a partir del queroseno o más bien de una deflagración de un combustible similar al queroseno. Amable Liñán, premio «Príncipe de Asturias», sabe mucho de esas combustiones especiales. Es una bomba terrorífica. (…) Se lanza en paracaídas como también se lanzan los bombas nucleares cuando parten de aviones y no de misiles, y destruye todo en un radio de al menos un kilómetro. Es terrible. La tienen también los EE UU y algún otro país.

Pero ¿Que es una BEAC?

La BEAC, también conocida como bomba de aire-combustible o bomba de vacío, es un arma termobárica de alto impulso (HIT) que consiste en un contenedor de tamaño variable que contiene un líquido volátil que en algunos modelos está mezclado con un explosivo finamente pulverizado, y que normalmente incluye dos cargas explosivas separadas. Después de que el ingenio es lanzado desde una aeronave o disparado mediante otro método, la primera carga explosiva, o en su defecto otro mecanismo adaptado de dispersión, revienta el contenedor a una altura especificada y produce la dispersión del combustible en una nube que se mezcla con el oxígeno de la atmósfera. Una vez que dicho combustible se ha mezclado lo suficiente, se detona la segunda carga que propaga la onda explosiva por toda la nube de combustible.

Quizás eso te pueda parecer que “no es para tanto”, pero seguramente nos sacaría de dudas alguien que trabajase en una refinería de petróleo. Allí accidentalmente puede ocurrir una explosión aire-combustible como consecuencia de una Explosión de Vapor Expansivo de Líquido en Ebullición (Bleve), por ejemplo en la explosión de un tanque de gases licuados de petróleo. Y esos gases no llevan ningún explosivo pulverizado en su interior.

DE DONDE PROVIENE EL TERMINO TERMOBÁRICO

El término “termobárico”, que significa “calor + presión”, parece ser de origen soviético. Algunos expertos hacen una distinción entre arma termobárica y explosivo aire-combustible en función de los efectos principales deseados en cada caso. “Termobárico” haría referencia a la convección de zonas cerradas o al desplazamiento de aire como objetivo principal del ingenio, mientras que los explosivos “aire-combustible” se usarían como limpiadores de zona o dispositivos “cortamargaritas” mediante un paradigma explosión-combustión, jugando un papel similar al de las bombas de racimo. Otras fuentes emplean dichos términos justo al revés o lo hacen de forma indistinta. En cualquier caso es lo mismo, pues hablamos del mismo proceso.

DATOS Y POSIBLES EFECTOS DE UNA EXPLOSIÓN DE ESTA BOMBA


Su capacidad destructiva hace de la BEAC una minibomba nuclear.


La BEAC provoca en las víctimas, siempre muy numerosas a causa del amplio radio de acción sobre el que actúan, rotura de los pulmones y embolias de corazón y cerebro, con una lenta y dolorosa agonía. Está compuesta por botellas de óxido de etileno que revientan, diseminándose en gotas que explotan al mezclarse con el aire, produciendo una fuerte onda de presión.

La sobrepresión ejercida en el interior de la explosión puede alcanzar los 3 Mega Pascales (430 PSI) y la temperatura puede oscilar entre los 2500 ºC y los 3000 ºC. Fuera de la nube la onda expansiva viaja a más de 3 kilómetros por segundo. Esta onda al pasar deja tras de sí el vacío. Este vacío es capaz de arrancar objetos que no estén sujetos, sin embargo, como efecto más serio, el vacío arrastra el combustible no explosionado pero aún en combustión, causando una penetración del mismo en todos los objetos no herméticos dentro del radio de acción de la explosión y produciendo su incineración. Pueden presentarse daños internos y asfixia en los efectivos que hayan quedado fuera de la zona de mayor efecto de la explosión, por ejemplo, en galerías o túneles profundos, como consecuencia de la onda explosiva, el calor, y la subsiguiente extracción del aire provocada por el vacío.

La explosión destruye equipos y edificios reforzados, además de matar y dañar a los efectivos adjuntos. El efecto de la onda expansiva es más serio en refugios cavados en el suelo, sobretodo en efectivos con algún tipo de protección corporal, y en espacios cerrados “rígidos” como pueden ser cuevas, edificios y búnqueres.

Los efectos producidos por los explosivos aire-combustible (alta presión prolongada en el tiempo e impulso de calor) a menudo se asemejan a los de un arma nuclear de baja intensidad, pero sin los problemas colaterales causados por la radiación ionizante. Digo que se parecen, aunque no son del todo iguales; en todos los modelos actuales y previstos de armas nucleares con potencias por debajo del Kilotón, predominan los efectos posteriores de las radiaciones, produciendo un calentamiento secundario, ya que una mínima cantidad de la carga nominal realmente se traduce en explosión. Sin embargo el daño significativo ejercido por cualquiera de estas dos armas sobre la población objetivo es grande.

Algunos de los combustibles empleados en la fabricación de la BEAC, tales como el óxido de etileno y el óxido de propileno, son altamente tóxicos. Un ingenio que utilice tales combustibles es muy peligroso aún dándose el caso de que el combustible no llegara a encenderse, en cuyo caso se habría convertido basicamente en un arma química.

¿QUE PAIS FUE EL PRIMERO EN UTILIZARLA?

Los primeros modelos de la BEAC fueron fabricados por Estados Unidos, que los empleó, aunque en pequeña escala, en la guerra de Vietnam. El motivo principal para su uso fue que no había trinchera ni escondrijo que escapase a su onda en poco menos de un segundo y en un radio de varios cientos de metros. Incluso la sacudida hace que exploten por simpatía las minas subterráneas que hayan sido colocadas en su radio de acción.La bomba termobárica

ACTUALIDAD

Recientemente, ha llamado la atención el desarrollo ruso de este arma, cuyo efecto podemos ver en el siguiente video:

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